Yo, si no soy perfecta, y tampoco intento serlo, no me gustaría serlo; imaginaros no poder cometer errores, vale; sí no nos enfadaríamos, ni tendríamos discusiones, ni problemas, pero sería todo demasiado perfecto, tan perfecto que al final nos cansaríamos de ser así. Por que seamos sinceros en el fondo sin nuestros errores no seríamos nada, y luego no seríamos felices al recordarlo, ni nos reiríamos de ellos, no seriamos humanos al fin y al cabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario